Con profundo cariño y respeto a Cuenca, y en especial a la Comunidad UDA:
Como exestudiantes de la Universidad del Azuay, expresamos nuestra preocupación frente al proceso electoral para la elección de Rector.
La Universidad del Azuay se fundó como una universidad plural y diversa, con un profundo sentido democrático, que respeta las ideas y las posiciones. Por eso es imposible no mirar con preocupación que en estas elecciones, convocadas con extrema premura, tomando en cuenta lo que ha ocurrido:
- Un Consejo Electoral conformado por el equipo de un candidato. El miércoles 16 de septiembre, en una reunión con representantes estudiantiles y estudiantes en general, el candidato del oficialismo, Dr. José Chalco Salgado, presentó como miembros de su equipo a tres profesores titulares: dos de la Facultad de Ciencias Jurídicas y uno de la Facultad de Ciencia y Tecnología. Esos mismos tres profesores integran el Consejo Electoral de las elecciones convocadas el 24 de septiembre. ¿Qué elecciones imparciales pueden esperarse si el Consejo Electoral está compuesto por el equipo de uno de los candidatos?
- Un Código de Ética que silencia a los candidatos. Se promulgó para estas elecciones un código que prohíbe a quien consta como candidato salir a medios de comunicación mientras mantenga esa condición. Difícilmente se recuerda, incluso entre los regímenes más autoritarios, una directriz tan ingeniosa para vulnerar la libertad de expresión por el solo hecho de que una persona sea candidata.
- Un sistema de votación manejado por la administración que respalda a un candidato. Hace seis años ya era motivo de preocupación que ni los propios profesores tuvieran seguridad de que su voto sería secreto. Hoy esa situación se mantiene: la administración que presenta a su candidato, administra el sistema de votación y entrega un token individual a cada profesor al momento de votar, sin garantías públicas de que el voto sea secreto.
En el fondo del asunto está la intención de que los procesos no se ventilen públicamente. Lo rechazamos con firmeza: significa querer convertir en una comunidad hermética a una universidad que se fundó para Cuenca, y que es de los cuencanos, no de un grupo.
Respetar y cuidar nuestra Universidad es ofrecerle elecciones transparentes y justas. La situación en la que han puesto a nuestra Universidad demuestra quiénes no la cuidan ni la respetan.
Lo que exigimos
- Reconformar el Consejo Electoral con integrantes sin ningún vínculo con las candidaturas.
- Que un tercero independiente organice y maneje el sistema de votación, y no la administración que respalda a un candidato.
- Una auditoría independiente del sistema de votación y garantías públicas, verificables, de que el voto será secreto.
- La derogatoria del Código de Ética electoral que restringe la libertad de expresión de los candidatos.
- Publicidad y observación externa de todas las etapas del proceso electoral.
Hacemos un llamado a todos los profesores titulares: en ustedes reside, finalmente, el poder de poner fin a estas situaciones que se viven en nuestra alma mater. Les pedimos que se expresen.
Desde hoy, los firmantes nos constituimos en veeduría independiente permanente frente a las elecciones de la Universidad del Azuay.